El segundo mandamiento nos indica que debemos respetar el nombre del Señor. Esto no sólo es una muestra de amor hacia Él, sino que también es reconocer su importancia.
Nos prohibe insultar a Dios, a la Virgen María o a los santos. Tampoco podemos inventar cosas acerca de ellos, porque es una falta de respeto.
Nos prohibe el juramento innecesario o falso. Realizar un juramento basado en una mentira es una falta grave y muestra un total desamor hacia Dios.
sábado 7 de marzo de 2009
No tomar su santo nombre en vano
Publicado por
Menna
en
09:48:00
Etiquetas: Mandamientos
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