El papel de María con relación a la Iglesia es inseparable de su unión con Cristo: deriva directamente de ella. "Esta unión de la Madre con el Hijo en la obra de la salvación se manifiesta desde el momento de la concepción virginal de Cristo hasta su muerte". Se manifiesta particularmente en la hora de su pasión:

Después de la Ascensión de su Hijo, María "estuvo presente en los comienzos de la Iglesia con sus oraciones". Reunida con los Apóstoles y algunas mujeres, "María pedía con sus oraciones el Don del Espíritu que en la Anunciación la había cubierto con su sombra".
Catecismo de la Iglesia Católica
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada