En un avión, iniciado el vuelo, una “señora” oprime insistentemente el timbre para llamar a la azafata.
-¿Cuál es el problema, señora? - Pregunta la azafata
-¿Es que no lo ve? - Responde la dama- Me colocaron junto a un sucio indígena. No soporto estar al lado de uno de estos seres repugnantes. ¿¿¡¡No tiene otro asiento!!??-
-Por favor, cálmese… -dice la azafata- Casi todos los asientos están ocupados. Pero, voy a ver si hay un lugar disponible-
La azafata se aleja y vuelve de nuevo algunos minutos más tarde:
-Señora, como yo pensaba, ya no hay ningún lugar libre en la clase económica. Hablé con el comandante y me confirmó que no hay más sitios disponibles en la clase económica. No obstante, tenemos aún un lugar en primera clase- Antes de que la dama pudiera hacer el menor comentario, la azafata sigue:
-Es del todo inusual permitir a una persona de la clase económica sentarse en primera clase. Pero, dadas las circunstancias, el comandante encuentra que sería escandaloso obligar a alguien a sentarse junto a una persona tan repugnante-
Todos los pasajeros alrededor, observaban la escena, indignados.
Entonces, la azafata, dirigiéndose al indígena, le dice:
-Si el señor lo desea, tome su equipaje de mano, ya que un asiento en primera clase le espera-
Y los pasajeros, que sorprendidos, presenciaban la escena, se levantaron y aplaudieron..
lunes, 19 de enero de 2009
La discriminación
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